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Distonía

Kreshnik Berisha

Guitarrista i professor de guitarra

Superé el mayor reto de mi vida como instrumentista. Gané la batalla contra la distonía focal.

Los primeros síntomas aparecieron en una etapa en la que tocaba el instrumento bajo emociones, conductas y pensamientos negativos, además de estar sometido a una presión psicoemocional. En lugar de moverse con fluidez por los trastes de la guitarra, el dedo meñique de la mano izquierda empezó a moverse de forma incontrolada.

Me realicé varias pruebas médicas en Kosovo, donde fui examinado por distintos médicos que, lamentablemente, no pudieron darme una explicación ni un diagnóstico para mi condición. Esto se debía a que los síntomas solo se manifestaban mientras tocaba el instrumento, y no en ninguna otra circunstancia.

Sin embargo, gracias a internet, un día me topé con el Institut de l’Art. Pedí una visita con Jaume Rosset i Llobet de inmediato, y fue allí donde, finalmente, las cosas empezaron a tener sentido. Fue en ese momento cuando oí hablar por primera vez de la distonía focal, y allí mismo me diagnosticaron. También conocí la terapia que han desarrollado específicamente para ayudar a personas con distonía focal. Después de aquella conversación, sentí tanta esperanza que entendí que el camino correcto hacia mi recuperación completa pasaba por el Institut de l’Art, en Terrassa.

Durante mi estancia en Terrassa, empecé la terapia con Sílvia Fàbregas i Molas, quien me ha acompañado paso a paso durante dos años. Con su sabiduría, sencillez, seguridad, fiabilidad, apoyo, compañía y calidez, llegué a sentir que me conocía mejor que algunos de mis amigos y familiares más cercanos.

"A lo largo de la terapia, aprendí muchísimo sobre cómo relacionarme con el instrumento de forma segura y saludable, tanto física como mentalmente. La distonía focal me ha convertido en un profesor mucho mejor; también me ha dado una nueva perspectiva sobre el instrumento."

Recomiendo muy sinceramente el Institut de l’Art a todos los instrumentistas de Kosovo y de todo el mundo que puedan enfrentarse a cualquier tipo de problema o lesión física relacionada con la práctica instrumental. Estaréis en buenas manos, con profesionales que conocen al detalle cada movimiento incluso antes de que hayáis tocado una sola nota.

Desde lo más profundo de mi corazón, gracias al Institut de l’Art y a Sílvia Fàbregas por la terapia única que han creado para tratar mi condición, y sobre todo, por haberme devuelto el control y la precisión en la mano.

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