Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content
Distonía

Luís Zenner

Profesor de metales y concertista de trombón

Estoy totalmente recuperado de mi distonía de la embocadura con sensaciones alucinantes.

A finales del 2010 empecé a tener pequeñas molestias en el registro grave. Ligeras dificultades para tocar, se desmontaba la embocadura, pero nada de lo que preocuparme. Sin embargo, con un niño recién nacido y otros asuntos personales que no quiero mencionar, empecé a tener ansiedad y, sin poder remediarlo, fui perdiendo nivel, sin apenas darme cuenta.

A finales del 2011 estaba tocando en un musical en Madrid, sufriendo de mala manera para poder tocar, dando clases y buscando información de qué narices me estaba pasando.

A mediados de enero de 2012 tengo mi primera consulta con el Doctor Rosset. Allí tienen claro por lo que estás pasando. No eres uno más que va a llorar. Eres un paciente que merece el mayor de los respetos y así te hacen sentir.

La profesionalidad que allí se respira es ya suficiente para empezar a sentirte mejor.

Más de 2 horas de consulta, donde ven tu trayectoria profesional, la evolución hasta llegar a donde estás ahora y pruebas que descartan cualquier otro problema. Ven un trombón y no se asustan, todo lo contrario, te hacen tocar con preguntas concretas. Saben cómo se toca, qué registro abarca… o lo que sea. Alucinante !!!

Silvia, la mejor de las mejores, comienza a trabajar conmigo. Me dejé caer de espaldas con la misma confianza que me daría mi mujer, mis padres... Me puse en sus manos e hice todo lo que me dijo rigurosamente.

El tratamiento no fue fácil. Mucha fuerza de voluntad, paciencia, ánimo... y fe ciega en Silvia. No ha habido una sola vez de las que nos íbamos viendo para ir supervisando la recuperación en la que no supiera decirme qué hacer para seguir avanzando.

Fueron casi 2 años sin poder tocar. Yo solo en casa, trabajando con tranquilidad y paciencia máxima. Todo esto ha comportado que ahora, de hecho, toque mucho mejor que antes.

A fecha de hoy puedo decir que, aunque ha sido difícil, no os voy a engañar, estoy totalmente recuperado de mi distonía de la embocadura con unas sensaciones alucinantes y empezando otra vez a trabajar, tocando con los mejores y emprendiendo proyectos que en su momento ni me hubiera atrevido a imaginar.

Estoy dando clases otra vez. Con ganas de que salgan oposiciones y estudiando con el mayor superior de jazz, Toni Belenguer. A un nivel que nunca hubiera imaginado.

A triunfar !!!

TESTIMONIS